dilluns, 7 de juny de 2010

COR DE VIDRE

Había una vez

... un escultor que vivía en una estrella brillante y esplendorosa, rodeada de oscuro azul.

La gente le quería mucho, era muy buen escultor, reparaba todas las esculturas he inventaba artilugios para que no se rompieran mas.

De pequeño era como es ahora, risueño curioso y miedoso, pero había algo en el ,que le hacia diferente a las demás personas. Fue creciendo con ello, muchas noches sin dormir... pues la impaciencia lo perseguía siempre.

Un día decidió que tenia que descubrir ese algo que no le dejaba ser como los demás. Preparo su pequeña bolsa y, andando de puntillas llego a una de las puntas de la estrella, sentándose en cuclillas miro hacia arriba, y a la derecha, y a la izquierda... se levanto cuidadosa * mente, dejando la bolsa caer al vació y abriendo sus alas empezó su viaje.

Un día tuvimos mucha suerte... nos conocimos en puntas diferentes.